Síntomas de disfunción autonómica vertebrogénica: un estudio prospectivo
Dr. Alex Jimenez, Quiropráctico de El Paso
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Disfunción autonómica vertebrogénica Síntomas subjetivos: un estudio prospectivo

Los concomitantes autonómicos de la patomecánica cervical (el síndrome simpático cervical posterior) han sido ampliamente informados. La literatura que documenta las manifestaciones autonómicas de las disfunciones articulares lumbares y torácicas no ha sido tan extensa. El presente estudio intenta determinar la incidencia y la nosografía de la disfunción autonómica vertebrogénica (DAV) en una muestra de sujetos consecutivos con dolor de espalda 250. Treinta y nueve por ciento de todos los sujetos con dolor de espalda exhibieron evidencia probable de VAD La incidencia de VAD se distribuyó de la siguiente manera: cefalea cervicogénica - 60% 76 (es decir, visión alterada, desequilibrio, malestar gastrointestinal); toracalgia - 54% (es decir, náusea, flatulencia); y lumbalgia - 31% (es decir, estreñimiento, frecuencia urinaria, trastornos menstruales).

Es un hecho clínico bien conocido que las enfermedades de los órganos internos pueden producir cambios funcionales y síntomas o signos en el sistema musculoesquelético del cuerpo. Estas manifestaciones somáticas de la enfermedad visceral son bastante comunes y se consideran de importancia en el diagnóstico y la localización de la enfermedad interna. Todos los médicos han observado el conspicuo espasmo muscular del ángulo costovertebral como resultado de trastornos renales agudos (1). La tensión y la sensibilidad de la pared abdominal son características de ciertas enfermedades intra-abdominales e intrapélvicas (2-7). La enfermedad coronaria se acompaña con frecuencia de áreas dolorosas de activación en los músculos del tórax y el hombro (8-9). La premisa de que los trastornos del sistema musculoesquelético pueden provocar de manera refleja la disfunción autonómica y los síntomas atribuibles al mal funcionamiento visceral es común tanto en la quiropráctica (10) como en las escuelas osteopáticas (11), pero no es ampliamente aceptada por la profesión médica. La investigación fisiológica, basada principalmente en la experimentación con animales, ha demostrado que la actividad reflejo somatovisceral es de hecho un hecho fisiológico (12-19); sin embargo, queda mucho por hacer para comprender la importancia de estos reflejos en la fisiología humana normal y anormal. La literatura de las disciplinas osteopática y quiropráctica ha contenido históricamente una abundancia de datos anecdóticos y conceptuales en apoyo de la hipótesis del reflejo somatovisceral como un mecanismo para la producción de síntomas en el hombre. Se han presentado muy pocos datos clínicos controlados para apoyar esta hipótesis.

Palmer en 1895 (20) fue probablemente uno de los primeros en informar una relación simple de causa y efecto con respecto a la producción de síntomas somatoviscerales en un paciente. Su sujeto aparentemente había estado trabajando en una posición apretada y sintió algo que "le cedió la espalda". Afirmó que simultáneamente se volvió sordo. Palmer examinó la columna vertebral del paciente y encontró una "cuarta vértebra dorsal desplazada" (nervios simpáticos vasomotores en el cráneo) y la corrigió con una manipulación. La audición del paciente fue restaurada. Palmer dedujo así que la pérdida de audición había sido de origen vertebrado.

Tres décadas más tarde, los observadores alopáticos, Barre en 1925 y Lieou en 1928, informaron series similares de casos en los que los trastornos de la columna cervical se acompañaban de una disfunción de los órganos de la cabeza (21,22). Además de la pérdida de audición, se han observado los siguientes síntomas cervicogénicos: vértigo, desequilibrio, tinnitus, escotoma, disminución de la visión, disfagia, disfonía, tos, ansiedad y astenia. (23)

El síndrome de Barr6-Lieou (síndrome simpático cervical posterior) ha sido registrado repetidamente en la literatura desde 1928. Este síndrome representa un ejemplo clásico generalmente aceptado de patología refleja somatovisceral y se encuentra en gran parte de la literatura ortopédica autorizada de la actualidad (24).

Los informes de disfunción visceral inducida somáticamente no se han limitado a la región cervical, ni se han restringido a la literatura de las escuelas de quiropráctica y osteopática. Esto es digno de mención, en la medida en que el entrenamiento alopático generalmente no enfatiza (o incluso incluye) los estudios de la fisiología refleja somatovisceral. Por lo tanto, uno esperaría que los observadores alopáticos abordaran sus observaciones clínicas con una ausencia de sesgo y un bajo índice de sospecha de patología somatovisceral. Sin embargo, tales trastornos han sido lo suficientemente obvios como para ser notados e informados. La tabla 1 resume las observaciones alopáticas a este respecto según lo informado por Wills (25), Ussher (26), Travell (27,28,29), Jackson (24), Cooper (30), Lewit (31), Ushio y otros (32), Love ( 33) y Ver Brugghen (34).

La literatura citada aquí tenderá a indicar que la disfunción visceral inducida somáticamente y la producción de síntomas es de hecho un problema clínico. La prevalencia del problema no se conoce. Los investigadores revisados ​​en la Tabla 1 en su mayoría no han intentado descubrir la incidencia percentil de los síntomas autonómicos en la enfermedad musculoesquelética, ni han dejado en claro si sus datos se basaron en grupos consecutivos de pacientes de primer contacto o en tratamiento resistente sujetos que fueron derivados a sus departamentos para recibir cuidados especiales.

vertebrogenic El Paso, TX

El objetivo de esta investigación fue determinar la frecuencia de los síntomas atribuibles a la disfunción autonómica vertebrogénica en un grupo consecutivo de pacientes quiroprácticos de primer contacto.

Método

Se diseñó un estudio piloto del formato descriptivo prospectivo. El objetivo del estudio fue la anamnesis, con especial atención a la secuencia de eventos clínicos. (Por ejemplo, ¿los pacientes con dolor de espalda desarrollan simultáneamente síntomas autonómicos? En caso afirmativo, ¿con qué frecuencia? 52 ¿Desaparecen los síntomas autonómicos al recuperarse del dolor espinal?) El énfasis estaba entonces en buscar un paralelismo entre el desarrollo y la desaparición de la espalda dolor con el desarrollo y desaparición de los síntomas viscerales.

Inclusión / exclusión y recopilación de datos:

Se siguieron las siguientes pautas para la recopilación de datos a lo largo del estudio:

1. Doscientos cincuenta pacientes consecutivos de primer contacto que presentaron dolor de espalda (cervical, torácico o lumbar) formaron parte de la muestra para el análisis.

2. Después de obtener una historia clínica completa de cada sujeto, se hizo una notación cuidadosa de los síntomas asociados. La redacción de este último aspecto de la entrevista fue la siguiente: "¿Desde el comienzo de su dolor de espalda ha desarrollado otros síntomas aparentemente no relacionados, por ejemplo, se ha sentido en general enfermo? ¿Has estado estreñido? ¿Ha tenido que vaciar la vejiga con más frecuencia, o con menos frecuencia? "Por lo general, se mencionaron cuatro o cinco ejemplos de síntomas vertebrogénicos conocidos. Ver la Tabla 1. Una revisión de sistemas siguió. A medida que se descubrieron síntomas adicionales, se determinó si su aparición de alguna manera era paralela a la aparición del dolor de espalda.

3. El paciente no recibió un r6sume antes del comienzo del tratamiento para su dolor de espalda. No se hicieron más comentarios sobre los síntomas viscerales del sujeto, si están presentes. No se mencionó ninguna relación entre el dolor espinal y los síntomas viscerales. Una tabla del sistema nervioso autónomo fue eliminada de la oficina. Al paciente no le dijeron que se estaban recopilando datos analíticos. El intento aquí fue limitar, en la medida de lo posible, la introducción de efectos acentuados placebo y / o Hawthorne (35) en el estudio.

4. Los sujetos que fueron aceptados como pacientes quiroprácticos fueron tratados con terapia de manipulación espinal (principalmente quiropráctica de alta velocidad, ajuste de amplitud controlada). En algunos casos, se utilizaron métodos terapéuticos físicos auxiliares como se indica. Los pacientes que fueron derivados a otras disciplinas de salud para atención (es decir, cirugía) permanecieron en el estudio siempre que se dispusiera de datos de seguimiento. (Este estudio no fue diseñado para evaluar la efectividad de la terapia manipulativa; su único propósito fue investigar el paralelismo de síntomas espinoviscerales en el caso ilustrativo 4.)

5. Los sujetos fueron reevaluados cuando se volvieron asintomáticos con respecto a su dolor de espalda o mejoraron mucho (al menos 80% o por acuerdo mutuo con el examinador de pacientes). En este momento se preguntó a los pacientes sobre el estado de cualquier síntoma visceral asociado que se haya informado anteriormente. La observación de que la recuperación de los síntomas viscerales en paralelo a la recuperación del dolor espinal se tomó como evidencia confirmatoria de la disfunción autonómica vertebrogénica en ese sujeto.

Los sujetos fueron excluidos del estudio por las siguientes razones: no aceptación como paciente debido a patología orgánica u otras contraindicaciones, incumplimiento, autodescarga de la atención, recuperación insatisfactoria de la afección espinal y registros incompletos de admisión o seguimiento. Cuando un paciente fue retirado del estudio, el siguiente historial de pacientes consecutivos fue admitido en el grupo de datos para que se pudiera cumplir el número objetivo de sujetos 250.

Una encuesta sobre el uso de drogas por los pacientes en este estudio reveló lo siguiente: 52% de los pacientes no usaron drogas en absoluto; 32% se ha autoadministrado aproximadamente 1 a tabletas analgésicas sin receta 6 (es decir, aspirina, codeína) y posteriormente ha buscado atención profesional; 16% se administraron en dosis terapéuticas regulares de medicamentos recetados por el médico o autoadministrados, ya sea para el dolor espinal o para otras afecciones no relacionadas. La mayoría de los sujetos que habían usado productos farmacéuticos permanecieron en el estudio. Se incluyeron o excluyeron después de un análisis cuidadoso de los datos individuales (consulte las pautas de análisis de datos).

Análisis de datos vertebogénicos:

La presencia o ausencia de disfunción autonómica vertebrogénica (DAV) se determinó a partir de los registros de admisión y seguimiento de cada sujeto. La probabilidad de vertebrogenicity se determinó en la fuerza de los datos recopilados. La información de cada caso se clasificó como evidencia probable, posible o negativa de disfunción autonómica vertebrogénica. Las pautas para la categorización fueron las siguientes:

1. Probable: se consideró que los pacientes que exhibieron un paralelismo inequívoco entre el inicio y la disminución del dolor de espalda con el inicio y la disminución de los síntomas viscerales tenían evidencia de probable disfunción autonómica vertebrogénica.

2. Posible: si existía alguna duda sobre la exactitud de los datos recopilados (p. Ej. Inconsistencia de las respuestas del sujeto a las preguntas) los hallazgos se clasificaron como "posible VAD". Si se observaron discrepancias en el paralelismo de síntomas espinoviscerales, se consideró que los datos arrojaban evidencia de la posible disfunción autonómica vertebrogénica. Por ejemplo, los pacientes que se recuperaron por completo de los dolores espinales, pero se quedaron con vestigios de síntomas autonómicos o pacientes que se recuperaron de los síntomas autonómicos pero se quedaron con algo de dolor espinal, se colocaron en la categoría de posible DAV.

3. Negativo: los sujetos que desarrollaron dolor de espalda pero no experimentaron ningún síntoma atribuible a la disfunción autonómica se clasificaron como "VAD negativo".

Como se indicó en la sección anterior, los datos de los pacientes que habían usado productos farmacéuticos se analizaron individualmente para su inclusión o exclusión y la categorización. Este proceso analítico se ilustra mejor con los siguientes ejemplos:

Caso 1: Este paciente desarrolló lumbalgia aguda. Se autoadministra cuatro tabletas 222® (total 32 mgs. Codeine) el día 1 y se presentan aquí a la mañana siguiente. Informó de estreñimiento como un síntoma asociado. El estreñimiento se resolvió el día 3 aunque la lumbalgia continuó. Permaneció en el estudio y fue clasificado como "VAD negativo"

Caso 2: Este paciente desarrolló cervicalgia y aspirina 6 autoadministrada durante el día 1. Presentó el día 2 e informó mareos, malestar gástrico y flatos como síntomas asociados. Ella discontinuó su aspirina, pero los síntomas autonómicos persistieron a lo largo del curso de su tratamiento. Todos los síntomas espinales y asociados disminuyeron durante la semana 3rd. Ella permaneció en el estudio y fue clasificada como "posible VAD"

Caso 3: Este paciente desarrolló una neuralgia cervico-braquial severa. Su médico de cabecera le recetó Tylenol® y diazepam. Ella presentó el día 10. Ella reportó anorexia, náuseas, flatos, visión borrosa, mareos y empañamiento mental como síntomas asociados. El día 24 su cervicalgia y todos los síntomas asociados se habían aclarado, sin embargo, ella permaneció con la medicación prescrita. Ella fue clasificada como "probable VAD"

Resultados

De los sujetos 250 originales que cumplieron con los criterios de admisión al estudio, 22 se perdió posteriormente (20 con autodescargas y / o resultados deficientes, 2 con enfermedad orgánica encontrada en el examen continuo) y fue reemplazado por los siguientes pacientes consecutivos. Noventa y ocho (39%) de todos los sujetos exhibieron "probable" y treinta y tres (13%) exhibieron "posible" disfunción autonómica. También fue digna de mención la observación de que cuatro (2%) de los sujetos experimentaron reactivación (recaída) de enfermedad visceral previamente inactiva durante sus episodios de dolor de espalda (úlceras duodenales 2, infecciones genitourinarias inferiores 2).

Los niveles de quejas espinales se incluyeron en las siguientes cuatro categorías:

1. cervicalgia con cefalea,

2. cervicalgia (con o sin dolor en las extremidades superiores),

3. toracalgia, y

4. lumbalgia (con o sin dolor en las extremidades inferiores).

La frecuencia de la disfunción autonómica para cada categoría se da en la Tabla 2. Las distribuciones de frecuencia de las diversas manifestaciones autonómicas observadas se dan en las tablas 3 - 6.

Mientras que los cuadros 3 - 6 dan la frecuencia de los síntomas observados en el presente estudio, no proporcionan una imagen precisa de la disfunción autonómica vertebrogénica como se ve realmente en la práctica clínica. Muchos de los sujetos tenían múltiples síntomas autonómicos y estos complejos de síntomas no están representados con precisión por las tablas. Los siguientes casos de estudio son instructivos:

vertebrogenic El Paso, TXvertebrogenic El Paso, TX

Caso 4: La Sra. F. se presentó con dolor de cuello y dolores de cabeza. Ella había sufrido una lesión por latigazo 2 años antes y sus síntomas se habían aclarado con la terapia quiropráctica. Sus síntomas actuales habían recurrido 2 meses antes de su consulta aquí. Se quejaba de un dolor cervical superior constante, de moderado a intenso, que irradiaba hacia las regiones occipital-frontal. La cefalea se produjo a diario y se intensificó a media tarde. Informó mareos asociados y dificultad para enfocar los ojos. No podía enfocarse claramente en los objetos cercanos y afirmó que mientras conducía, el parabrisas parecía moverse hacia adelante y hacia atrás en relación con sus ojos. Ella estaba constantemente entrecerrando los ojos en un esfuerzo por ver claramente. Ella había sido vista por un optometrista 3 semanas antes con hallazgos negativos. En el examen, la extensión cervical, la flexión lateral derecha y la rotación izquierda fueron dolorosas y limitadas. Hubo espasmo muscular paravertebral palpable y restricción del movimiento en las articulaciones cervicales superiores. Se encontraron puntos desencadenantes que reprodujeron la cefalea.

La disfunción autonómica cervicogénica fue objetivada con las siguientes maniobras:

1. Disparadores: la presión firme sobre la lámina derecha de C2 precipitó un ataque inmediato de visión borrosa y diplopía.

2. Movimiento resistido: la extensión cervical resistente (con la cabeza fija para excluir el movimiento vestibular) dio como resultado un episodio de "desmayo" y vértigo.

3. Torsión cervical: el asistente fijó la cabeza del paciente (para excluir el movimiento vestibular) y el torso se rotó, flexionó, extendió, dobló lateralmente y se circunvoló debajo del cráneo inmovilizado. Estas maniobras precipitaron el vértigo.

La disfunción autonómica cervicogénica fue confirmada por la prueba terapéutica. El paciente fue tratado con el ajuste manual de la parte superior columna cervical. Los resultados fueron los siguientes:

1. La manipulación inicial causó una agravación transitoria de los mareos y los síntomas visuales.

2. Esto fue aliviado rápidamente por la tracción manual.

3. El paciente se recuperó por completo de todos los síntomas articulares (dolor) y no articulares (autónomos) en la décima consulta. Permaneció asintomática durante un período de seguimiento de 4.

Caso 5: La Sra. J. se presentó con bajo cervical, escapulo derecho y dolor torácico derecho de varios meses de duración. Hubo mareos asociados, escalonamiento y visión borrosa. Ella había sido derivada a un especialista otorrinolaringólogo que no se comprometía con un diagnóstico. En el examen, se localizó un punto gatillo en el aspecto anterolateral de C6-7 que reproducía su dolor. La prueba de torsión cervical fue muy positiva para el paciente que requirió soporte debido al vértigo precipitado. Los segmentos cervicales inferiores se ajustaron y todos los síntomas disminuyeron después de las visitas a 5. El paciente ha tenido varias recaídas durante los meses siguientes. El desequilibrio ha sido una constante concomitante de cada ataque.

Caso 6: El Sr. R. se quejó de un dolor sordo medio torácico constante de 3 semanas de duración. Los síntomas ocurrieron después de que el paciente pasó varios días trabajando en la posición inclinada hacia adelante. El paciente también se quejó de náuseas y de una sensación de "bulto" en la región epigástrica. Afirmó que su comida permaneció en su estómago durante varias horas después de la ingestión. Regurgitaba con frecuencia y se molestaba con eructos y flatos. Ocasionalmente tuvo cólicos abdominales. En el examen, los procesos espinosos y las articulaciones costotransversas correctas de T4 a T7 estaban exquisitamente sensibles. Había romboides. Se restringió el espasmo en el movimiento torácico derecho y medio. Un solo ajuste a este nivel fue seguido por un alivio inmediato del dolor junto con varios minutos de eructos gaseosos masivos. Todos los demás síntomas desaparecieron en las siguientes horas y no se repitieron durante un mes de seguimiento de 3.

vertebrogenic El Paso, TXvertebrogenic El Paso, TXvertebrogenic El Paso, TXCaso 7: El Sr. V. presentó con lumbo-ciática de una semana de duración. El dolor había ocurrido después de un levantamiento de piernas rectas. El Sr. V. informó que, desde la aparición de su lesión, había tenido problemas con alternancia de episodios de estreñimiento y diarrea, frecuencia urinaria, nicturia, retención urinaria parcial, impotencia y "retracción" de los testículos. Exhibió cifoescoliosis ciática. Todos los movimientos del tronco fueron limitados y dolorosos. La elevación de la pierna recta, la dorsiflexión del pie y las maniobras de Valsalva fueron positivas. El profundo salto de la vértebra L4 agravó su dolor. El tono del esfínter era normal. Una prueba de manipulación solo proporcionó alivio temporal (horas-días). El reflejo izquierdo de Aquiles se volvió lento y el paciente fue derivado para neurocirugía. Una discotomía L4 dio como resultado la recuperación completa de todos los síntomas espinales y viscerales.

Caso 8: La Sra. R. presentó una lumbalgia aguda que se refería a la ingle izquierda. El dolor había ocurrido 4 días antes y desde ese momento ella había estado preocupada con estreñimiento, flatos, frecuencia urinaria y una disuria ardiente. Su análisis de orina fue negativo por anormalidad. Las disfunciones lumbares y sacroilíacas inferiores se corrigieron con la manipulación. Todos los síntomas habían desaparecido en la cuarta visita a la consulta.

En el momento del alta de la atención, la Sra. R. preguntó si sus síntomas de intestino y vejiga podrían tener algo que ver con la zona lumbar. Ella afirmó que cada vez que tenía un episodio de la espalda baja desarrollaba los mismos síntomas pélvicos. Ella, había tenido varias investigaciones intestinales, de vesícula biliar y urinarias poco comunes con respecto a estos síntomas.

Discusión: Disfunción autonómica vertebrogénica.

El mecanismo exacto de la producción de síntomas espinoviscerales no es concluyentemente conocido. Varias hipótesis fisiopatológicas podrían avanzar para explicar estos fenómenos clínicos. También es posible que diferentes procesos patológicos sean operantes en diferentes individuos. Los mecanismos postulados de la producción de síntomas espinoviscerales se resumen a continuación:

Dolor: Los concomitantes autónomos del dolor severo son bien conocidos. Se deben a la estimulación simpática masiva e incluyen síntomas tales como agitación, hiperhidrosis, dilatación pupilar y vómitos.

Estrés-Endocrino: Selye (36) ha señalado que muchos estados de enfermedad se acompañan de dos grupos de síntomas: los síntomas producidos por el factor estresante y otro grupo de síntomas que resultan de las respuestas de defensa endocrina del cuerpo al factor estresante. Usando el conteo de eosinófilos como un indicador de estrés, presenté evidencia que sugeriría que 54% de episodios lumbalgicos severos son acompañados por una reacción de alarma-endocrina (37). Es posible que algunos de los síntomas observados en este estudio tengan una base endocrino-química.

Reflejos Somato-Psico-Viscerales: Es bien sabido que ciertos pacientes observan sus dolores a través de una lupa psicológica y desarrollan todo tipo de síntomas no relacionados. La producción de síntomas psicogénicos, sin duda, introduce un artefacto en este estudio. Sin embargo, es muy interesante observar que la mayoría de los síntomas que se observan aquí tienen una relación segmentaria con el nivel de lesión espinal (solo un paciente de esta serie tenía conocimiento de la anatomía del sistema nervioso autónomo). Estas relaciones segmentarias espino-psico-viscerales pueden ser explicadas por la investigación osteopática. En un brillante experimento, Korr y cols. Han demostrado que cuando se estimula la psique, se produce un flujo simpático máximo a niveles hiperirritables del cordón que previamente han sido sensibilizados (facilitados) por la aportación propioceptiva de lesiones preexistentes de la articulación espinal (38).

Reflejos somatoviscerales: Los reflejos somato-autonómicos en el animal de laboratorio son un hecho fisiológico. Se observan bajo ciertas condiciones en el hombre. El modus operandi postulado en las lesiones espinales es el siguiente: las articulaciones espinales lesionadas desencadenan un aumento de la entrada aferente (dolor, propiocepción) en los segmentos de cordón relacionados. Las células del cuerno lateral se facilitan a través de las neuronas internunciales y los impulsos se extienden a los eferentes simpáticos causando la activación (motora, vasomotora, secretora) de las vísceras 56 objetivo. Dicha actividad fisiopatológica sostenida podría ser responsable de los síntomas espinoviscerales observados en sujetos con dolor de espalda.

Compresión Nerviosa: Es bien sabido que las lesiones discales, las exostosis vertebrales y la estenosis pueden comprimir el tejido nervioso y causar una disfunción o paresia autonómica. También es posible que la compresión de la raíz pueda interferir con el flujo axoplásmico. Si, para el propósito de la encuesta, uno considera que la parestesia / anestesia es indicativa de compromiso del tejido nervioso, entonces 30% de los pacientes de primer contacto que se presentan en esta oficina tienen síndromes de compresión nerviosa. Esto podría ser responsable de la disfunción autonómica en pacientes seleccionados.

Compromiso Vascular: Las lesiones degenerativas cervicales pueden comprometer las arterias vertebrales y causar síntomas craneales. Este mecanismo podría haber sido operativo en pacientes ancianos; sin embargo, la disfunción cerebral lentamente progresiva (39), que supuestamente ocurre con la torsión sostenida del cuello en esta condición, no se observó en ninguno de los sujetos.

Cross-Talk proprioceptivo: Es posible que las tensiones musculares cervicales desiguales puedan alimentar el sistema nervioso central con información propioceptiva confusa para alterar los reflejos de enderezamiento normales. Este mecanismo podría explicar la alta incidencia de desequilibrio en sujetos con lesiones en el cuello.

Otro: El estreñimiento observado en pacientes con graves lumbalgias puede ser antálgico o debido a la falta de ejercicio.

Los síndromes espinoviscerales descritos aquí son típicos de los complejos de síntomas observados en las prácticas clínicas cotidianas de todos los practicantes manipuladores. Se necesitan más estudios para explorar con más precisión estos problemas clínicos comunes. El presente estudio representa una investigación prospectiva de primer intento y las estadísticas presentadas se pueden considerar como figuras "ball-park" solamente. Se requiere una población de sujetos mucho más grande. El análisis de los datos recopilados en un estudio preliminar como este, expone casi invariablemente deficiencias en el diseño prospectivo original que podría corregirse para mejorar futuras investigaciones (40). Se deben considerar las siguientes recomendaciones:

Artefacto Investigador: Los investigadores solos que estudian sus propias poblaciones de pacientes pueden estar sujetos a objetividad alterada. Los estudios futuros deben utilizar un equipo multidisciplinario de investigadores para diseñar y llevar a cabo el proyecto.

Artefactos de datos: Todos los métodos de recopilación de datos (entrevistas verbales y cuestionarios) están sujetos a error (40,41). El método de entrevista fue utilizado en el presente estudio. Los estudios futuros deben incluir entrevistas verbales y cuestionarios escritos para facilitar la verificación cruzada de la precisión de los datos recopilados.

Artefactos psicológicos: Los estudios clínicos son frecuentemente criticados por no establecer líneas de base psicológicas para los sujetos estudiados. Los cuestionarios escritos podrían incorporar un formulario estándar de pruebas psicológicas.

Artefactos farmacológicos: El juicio del investigador (sesgo) fue utilizado en la categorización de datos sobre usuarios de drogas. Los estudios futuros deberían excluir estos temas, o al menos analizar sus datos en una categoría separada.

Artefactos estadísticos: Se requiere una población de estudio mucho más grande para establecer tasas de prevalencia precisas para la disfunción autonómica vertebrogénica. Se requiere un análisis estadístico formal.

Seguir: El estudio anterior fue diseñado para ser una investigación aguda de un síndrome clínico común. Hizo preguntas simples y directas sobre la secuencia de eventos durante los episodios de dolor de espalda. Si bien muchos de los sujetos fueron seguidos durante meses e incluso años, es discutible si el seguimiento a largo plazo daría alguna respuesta adicional a las preguntas formuladas. Es importante señalar, sin embargo, que la teoría quiropráctica y osteopática histórica, en común con la escuela psicosomática, plantea la hipótesis de que los trastornos funcionales de larga data pueden conducir finalmente a la patología orgánica. El seguimiento de pacientes con lesiones espinales recurrentes, durante muchos años, podría constituir una forma de probar esta hipótesis.

Conclusiones: Disfunción autonómica vertebrogénica.

Las manifestaciones autonómicas del dolor de espalda han sido exploradas. Este estudio preliminar indica que 39% de todos los sujetos con dolor de espalda tienen síntomas atribuibles a la irritación del sistema nervioso autónomo por lesiones espinales. Se requieren estudios adicionales, que incorporan un protocolo más rígido, para describir con precisión las características nosográficas de estos síndromes clínicos comunes.

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