Dr. Alex Jimenez, Quiropráctico de El Paso
Espero que hayan disfrutado de nuestras publicaciones en varios temas relacionados con la salud, la nutrición y las lesiones. Por favor, no dude en llamarnos o llamarme si tiene preguntas cuando surja la necesidad de buscar atención. Llame a la oficina oa mí mismo. Oficina 915-850-0900 - Móvil 915-540-8444 Saludos. Dr. J

Métodos de tratamiento del trastorno somatovisceral para traumatismos craneoencefálicos

Explora la relación entre los trastornos somatoviscerales y los traumatismos craneoencefálicos. Comprende su impacto en la salud general.

Comprender las lesiones craneales y su impacto en la conexión cerebro-cuerpo a través de los trastornos somatoviscerales

Las lesiones en la cabeza pueden alterar la percepción y el funcionamiento del cuerpo de maneras que van más allá de simples golpes o contusiones. Imagine un golpe en la cabeza que provoca problemas estomacales, fatiga crónica o incluso dificultad para concentrarse en las tareas cotidianas. Esto se debe a la conexión entre el cerebro y el cuerpo, en la que las señales del cerebro afectan a los órganos y músculos, y viceversa. Cuando una lesión en la cabeza interrumpe esta conexión, puede desencadenar trastornos somatoviscerales: afecciones en las que el dolor corporal o los problemas musculares y cutáneos influyen en los órganos internos. En este artículo, exploraremos qué son estos trastornos, cómo se relacionan con las lesiones en la cabeza y cómo factores externos como el estrés o la contaminación pueden agravarlos. También analizaremos métodos sencillos y no quirúrgicos para ayudar a solucionar estos problemas, basándonos en la experiencia clínica de expertos como el Dr. Alexander Jiménez.

Esta guía está diseñada para quienes sufren las secuelas de un traumatismo craneoencefálico, ya sea por un golpe deportivo, un accidente de coche o una caída. Al comprender estas conexiones, podrá tomar medidas para sentirse mejor sin depender de medicamentos ni cirugías. Palabras clave como «trastornos somatoviscerales», «síntomas de traumatismo craneoencefálico» y «conexión cerebro-cuerpo» resaltan ideas clave para ayudarle a encontrar más apoyo en línea.

¿Qué son los trastornos somatoviscerales?

Los trastornos somatoviscerales implican una mala comunicación entre las partes externas del cuerpo —como los músculos, la piel y los huesos— y los órganos internos, incluyendo el corazón, el intestino y los pulmones. El término «somato» se refiere al cuerpo o a los músculos, y «visceral» a los órganos internos blandos. Normalmente, estos sistemas funcionan en conjunto sin problemas mediante nervios que transmiten mensajes. Pero cuando algo falla, como una irritación en los músculos de la espalda que envía señales erróneas al estómago, puede causar dolor, hinchazón u otros problemas en zonas alejadas del origen del problema.

Es como un cable defectuoso en una casa: un cortocircuito en una habitación puede hacer que las luces parpadeen en otra. Estos trastornos suelen manifestarse como dolor inexplicable o funciones que no se corresponden con la zona afectada. Por ejemplo, la tensión en los músculos del cuello debido a una mala postura puede provocar malestar digestivo, ya que los nervios de la columna vertebral conectan esas zonas. Las investigaciones demuestran que esto ocurre a través de reflejos somatoviscerales, en los que el estrés corporal desencadena cambios en los órganos (Jänig, 2016). Los médicos utilizan términos como trastorno de síntomas somáticos (TSS) cuando estos problemas implican una preocupación constante por las sensaciones físicas, mezclando las señales corporales con el estrés emocional (Asociación Estadounidense de Psiquiatría, 2013).

En la vida cotidiana, los trastornos somatoviscerales pueden manifestarse como opresión en el pecho durante la ansiedad o calambres estomacales tras un largo día de tensión. Afectan a millones de personas y a menudo se presentan junto con afecciones como el síndrome del intestino irritable (SII) o la fatiga crónica. Comprender esto ayuda a explicar por qué tratar solo el dolor superficial no siempre es suficiente: es necesario abordar la raíz del problema.

El Dr. Alexander Jiménez, quiropráctico con más de 30 años de experiencia en tratamientos no quirúrgicos, observa esto con frecuencia en su consulta. Señala que los desequilibrios en la columna vertebral pueden enviar señales contradictorias a los órganos, lo que provoca malestar generalizado. En su enfoque de medicina funcional, se centra en las causas subyacentes, como los cambios estructurales, para restablecer el equilibrio, tal como lo comparte en sus podcasts sobre bienestar y recursos clínicos (Jiménez, 2024a).

La relación entre las lesiones craneales y los trastornos somatoviscerales

Las lesiones en la cabeza, incluso las leves como las conmociones cerebrales, pueden alterar significativamente la conexión entre el cerebro y el cuerpo. Una lesión cerebral traumática leve (LCTM) ocurre cuando la cabeza sufre un golpe que provoca que el cerebro rebote dentro del cráneo. Esto interrumpe las vías nerviosas que conectan el cerebro con el cuerpo, lo que conlleva problemas somatoviscerales. Los estudios muestran que las personas con LCTM tienen mayor probabilidad de desarrollar síntomas somáticos y trastornos relacionados (SSTR), caracterizados por dolores corporales intensos y persistentes sin una causa aparente (Jobin et al., 2025).

¿Por qué ocurre esto? El cerebro controla el sistema nervioso autónomo (SNA), que regula funciones como el ritmo cardíaco y la digestión de forma automática. Un traumatismo craneoencefálico puede irritar este sistema, generando reflejos que amplifican las señales. Por ejemplo, la inflamación posterior a la lesión podría provocar una hiperreactividad de los nervios intestinales, causando náuseas o hinchazón abdominal, síntomas somatoviscerales clásicos. Un estudio halló vínculos entre el traumatismo craneoencefálico leve (TCE leve) y las crisis epilépticas funcionales o dolores inexplicables, lo que sugiere una alteración en las conexiones neuronales (Jobin et al., 2025).

Otro estudio examinó a 476 adultos tras un traumatismo craneoencefálico leve (TCE leve) y halló que entre el 15 % y el 27 % desarrollaron un trastorno de estrés postraumático (TEPT) seis meses después. Estas personas experimentaron mayor dolor, fatiga y angustia emocional, y las creencias iniciales sobre la gravedad de la lesión predijeron peores resultados (Silverberg et al., 2025). Es como si el cerebro reprodujera el trauma, enviando señales de estrés al cuerpo que persisten.

En la práctica clínica, el Dr. Jiménez observa este fenómeno en pacientes tras un accidente. Describe casos en los que un traumatismo craneoencefálico similar a un latigazo cervical provoca problemas gastrointestinales o arritmias cardíacas debido a una mala comunicación entre la médula espinal y el cerebro. Su equipo utiliza ajustes suaves para calmar estos reflejos, ayudando a los pacientes a recuperar el control (Jiménez, 2024b). Esta correlación demuestra que las lesiones craneales no solo afectan la cabeza, sino que tienen repercusiones en todo el cuerpo.

Cómo las lesiones en la cabeza alteran la conexión cerebro-cuerpo

La conexión entre el cerebro y el cuerpo depende de una compleja red de nervios, hormonas y flujo sanguíneo. El sistema nervioso central (SNC) incluye el cerebro y la médula espinal, mientras que el sistema somático se encarga de los movimientos voluntarios, como caminar, y el sistema nervioso autónomo de los automáticos, como respirar. Los traumatismos craneoencefálicos alteran esta conexión al provocar inflamación o daño nervioso, lo que puede bloquear la transmisión de señales claras.

Tras una conmoción cerebral, el cerebro puede inflamarse ligeramente, presionando las vías que conectan con el nervio vago, fundamental para la relajación del cuerpo. Esto puede debilitar el tono vagal, la capacidad del nervio para reducir el estrés, lo que puede provocar taquicardia o mala digestión. Los trastornos somatoviscerales surgen cuando problemas somáticos (corporales) se relacionan con problemas viscerales (orgánicos), como una tensión cervical que desencadena calambres estomacales mediante reflejos espinales (Burns, 1907, citado en StatPearls, 2023).

Con el tiempo, esto crea un círculo vicioso: la lesión causa dolor, el dolor sobrecarga el cerebro y la sobrecarga empeora la función de los órganos. El Dr. Jiménez señala, en su trabajo en el centro de neuropatías, que los traumatismos craneoencefálicos suelen ir acompañados de alteraciones autonómicas, como mareos o problemas de sudoración, debido a la interrupción de las vías somatoviscerales (Jiménez, 2024b). Corregir esta conexión implica abordar tanto las señales cerebrales como las respuestas corporales.


Síntomas de trastornos somatoviscerales relacionados con traumatismos craneoencefálicos

Tras un traumatismo craneoencefálico, muchas personas esperan dolores de cabeza, mareos o cierta confusión mental. Lo más sorprendente es cómo la misma lesión puede provocar malestar en el resto del cuerpo, de maneras que no parecen tener ninguna relación con la cabeza. Estos son síntomas somatoviscerales: cuando las estructuras externas del cuerpo (músculos, articulaciones, piel) envían señales confusas que alteran el funcionamiento de los órganos.

Estos son los síntomas superpuestos más comunes que los médicos observan meses e incluso años después de conmociones cerebrales o lesiones cervicales tipo latigazo:

  1. Problemas digestivos que aparecen de la nada
    Las náuseas, la hinchazón abdominal, la alternancia de estreñimiento y diarrea, o el reflujo ácido pueden aparecer inmediatamente después de un accidente automovilístico o una colisión deportiva. El nervio vago, que se extiende desde el tronco encefálico a través del cuello hasta el estómago y los intestinos, suele irritarse por la inflamación o la mala alineación del cuello. Un estudio extenso reveló que entre el 40 % y el 60 % de las personas con síntomas persistentes posteriores a una conmoción cerebral también presentaban síntomas similares al síndrome del intestino irritable (SII) que no tenían antes de la lesión (Stubbs et al., 2020).
  2. Cambios en el ritmo cardíaco y la respiración
    Muchos pacientes sienten palpitaciones o arritmias sin motivo aparente. Algunos incluso se quedan sin aliento al cruzar una habitación. Esto se debe a que un traumatismo craneoencefálico puede disminuir el tono vagal —el «freno» del sistema nervioso—, dejando la respuesta de lucha o huida activada permanentemente (Silverberg et al., 2025).
  3. Dolor generalizado y sensaciones extrañas
    Es frecuente sentir ardor, hormigueo o descargas eléctricas en brazos, piernas o torso. Los pacientes comentan: «Siento como si todo mi cuerpo estuviera inflamado, aunque los médicos no encuentren nada en las pruebas habituales». Estos son signos clásicos de sensibilización central, en la que el cerebro amplifica las señales de dolor tras una lesión (Jobin et al., 2025).
  4. Problemas de temperatura y sudoración
    Algunas personas sudan en exceso por un lado del cuerpo o no sudan en absoluto. Otras sienten las manos y los pies fríos constantemente. Estos cambios autonómicos se deben a una alteración en el control que ejerce el tronco encefálico sobre los vasos sanguíneos y las glándulas sudoríparas.
  5. Fatiga que no se soluciona con el sueño
    Incluso después de dormir entre 10 y 12 horas, la gente se despierta agotada. El cerebro utiliza energía extra para calmar las señales confusas del cuerpo, sin dejar nada para las actividades diarias.
  6. Problemas de ánimo y pensamiento que se sienten físicos
    La ansiedad, los ataques de pánico, la confusión mental y la dificultad para encontrar las palabras no son «solo cosa tuya». Se producen porque las mismas vías nerviosas que controlan el estado de ánimo también controlan las funciones intestinales y cardíacas. Cuando estas vías se inflaman a causa de un traumatismo craneoencefálico, todo empeora de repente (Jobin et al., 2025).

El Dr. Alexander Jiménez atiende con frecuencia a pacientes a quienes se les diagnosticó ansiedad cuando, en realidad, presentaban irritación nerviosa medible debido a traumatismos craneoencefálicos o cervicales antiguos. En su consulta, las pruebas de variabilidad de la frecuencia cardíaca suelen mostrar un tono vagal muy bajo en estos pacientes, lo que demuestra que el problema es físico y no imaginario (Jiménez, 2024b).

Síntoma común Cómo se siente día a día ¿Por qué ocurre después de una lesión en la cabeza?
Dolor de estómago / SII Hinchazón constante, calambres después de comer Irritación e inflamación del nervio vago
Corazón de carreras El corazón late con fuerza al estar de pie o en reposo Se perdió el freno vagal del corazón
Ardor/hormigueo en la piel Se siente como una quemadura de sol o hormigueo. Sensibilización central en el cerebro
Fatiga extrema Sensación de batería agotada todo el día El cerebro está trabajando horas extras para corregir las señales
Problemas de temperatura Manos heladas o sofocos Los centros autónomos del tronco encefálico están dañados.

 

Factores ambientales que influyen en la actividad cerebral y el cuerpo

El entorno influye enormemente en la recuperación de las lesiones craneales o en el agravamiento de los problemas somatoviscerales. Factores como la contaminación atmosférica, el ruido o incluso el estrés social pueden alterar las ondas cerebrales y las respuestas corporales. Por ejemplo, los metales pesados ​​presentes en el agua contaminada pueden atravesar la barrera hematoencefálica, provocando una inflamación que aumenta la sensibilidad nerviosa (Xu et al., 2020).

El estrés laboral o del tráfico aumenta el cortisol, una hormona que altera el eje intestino-cerebro, la conexión directa entre el estómago y el cerebro. Esto puede convertir molestias intestinales leves tras una lesión en un síndrome del intestino irritable (SII) completo, sobre todo si los reflejos ya están alterados (Jiménez, 2022a). Una mala alimentación o la falta de luz solar pueden modificar los niveles de serotonina, que se produce principalmente en el intestino, afectando al estado de ánimo y al umbral del dolor.

Estos factores afectan gravemente las rutinas diarias. Imagínese intentar conducir con la vista nublada por la contaminación o preparar la cena en medio de la ansiedad provocada por el ruido: las tareas sencillas se vuelven agotadoras. En niños y ancianos, esto aumenta el riesgo de problemas en el desarrollo emocional o de un envejecimiento acelerado de las células cerebrales (Faig et al., 2023).

En sus seminarios web sobre medicina funcional, el Dr. Jiménez destaca la importancia de realizar ajustes ambientales, como reducir la exposición a toxinas para aliviar los síntomas de la neuropatía después de una lesión. Considera que un aire más limpio y una dieta equilibrada disminuyen la inflamación y mejoran la comunicación entre el cerebro y el cuerpo (Jiménez, 2024b).

Perfiles de riesgo superpuestos y efectos en todo el cuerpo

Los trastornos somatoviscerales derivados de traumatismos craneoencefálicos generan riesgos compartidos entre los distintos sistemas, como un efecto dominó. Un perfil posible es la inflamación: la hinchazón cerebral desencadena la liberación de citocinas en todo el organismo, afectando tanto a las articulaciones como al intestino. Otro perfil es la desregulación del sistema nervioso autónomo, donde el tono vagal bajo vincula problemas cardíacos con la mala calidad del sueño (Silverberg et al., 2025).

Estos perfiles comparten síntomas como dolor generalizado o cambios de humor, lo que aumenta las probabilidades de depresión o fatiga crónica. Las mujeres que han sufrido un traumatismo craneoencefálico leve (TCE leve) suelen presentar tasas más altas debido a factores hormonales (Jobin et al., 2025). El cuerpo experimenta una sensación de ataque interno, lo que dificulta actividades cotidianas como hacer ejercicio o socializar.

La serie de casos del Dr. Jiménez muestra que los veteranos con traumatismo craneoencefálico desarrollan dolores gastrointestinales y nerviosos superpuestos. Su atención integral identifica estos perfiles para prevenir la agravación de los síntomas (Jiménez, 2024b).

Tratamientos no quirúrgicos para potenciar la función somatovisceral

La buena noticia es que el cerebro y el cuerpo tienen una asombrosa capacidad de curación cuando reciben la ayuda adecuada. Ninguno de los tratamientos que se describen a continuación requiere cirugía ni medicamentos fuertes; sin embargo, la investigación y la experiencia clínica demuestran que pueden mejorar drásticamente la conexión entre el cerebro y el cuerpo.

  1. Ajustes quiroprácticos de la columna vertebral (especialmente la parte superior del cuello)
    Se ha demostrado que los ajustes suaves en las dos primeras vértebras cervicales (C1 y C2) aumentan la actividad del nervio vago en cuestión de minutos. Un estudio piloto de 2021 midió la variabilidad de la frecuencia cardíaca antes y después de un ajuste cervical superior y halló un claro aumento del tono parasimpático (de reposo y digestión), justo lo contrario de la respuesta de lucha o huida (Goetz et al., 2021, citado en Momentum Chiropractic, 2025). El Dr. Jiménez utiliza instrumentos de precisión y técnicas de baja intensidad para que incluso las personas con conmociones cerebrales recientes puedan recibir atención de forma segura (Jiménez, 2024a). No se necesita cirugía para solucionar estos problemas; los métodos manuales suaves son muy eficaces. La quiropráctica es la mejor opción, ya que utiliza ajustes vertebrales para aliviar la presión sobre los nervios y restablecer los reflejos. Diversos estudios respaldan su eficacia para el alivio de los síntomas posteriores a un traumatismo craneoencefálico leve (Hawk, 2016).
  2. Terapia craneosacral y liberación miofascial
    Un ligero contacto con el cráneo y la columna vertebral ayuda a calmar la inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Los pacientes suelen experimentar una profunda relajación y una mejoría en la respiración inmediatamente después de la sesión.
  3. Ejercicios de estimulación del nervio vago (sin necesidad de dispositivos): Estos sencillos hábitos diarios reactivan el nervio vago y reducen la inflamación en todo el cuerpo.
    1. Respiración abdominal lenta y profunda (4 segundos de inhalación, 6-8 segundos de exhalación)
    2. Hacer gárgaras con fuerza hasta que los ojos lagrimeen
    3. Tararear o cantar en voz alta
    4. Duchas frías o salpicar agua fría en la cara
  4. Acupuntura
    La colocación de agujas a lo largo de la oreja (acupuntura auricular) o a lo largo del recorrido del nervio vago en el cuello reduce rápidamente el dolor y las náuseas tras una conmoción cerebral. Los veteranos con lesiones craneales relacionadas con explosiones mostraron una disminución significativa de los dolores de cabeza y los síntomas gastrointestinales tras 6 a 8 semanas de acupuntura (Jiménez, 2024b).
  5. Nutrición antiinflamatoria y salud intestinal
    Eliminar el gluten, los lácteos y el azúcar procesada, e incorporar aceite de pescado omega-3, cúrcuma, jengibre y caldo de huesos, calma el eje intestino-cerebro. Muchos pacientes del Dr. Jiménez notan una mejoría en la confusión mental y el dolor de estómago en tan solo 2 a 4 semanas con cambios en la dieta.
  6. Neurofeedback y entrenamiento cerebral
    Programas informáticos especiales enseñan al cerebro a generar patrones de ondas cerebrales más saludables. Tras 20 a 40 sesiones, muchos pacientes reportan mayor agudeza mental, mejor sueño y mucha menos molestia corporal.
  7. Terapia de ejercicio y movimiento gradual
    Comenzar con caminatas sencillas o terapia en piscina e ir aumentando la intensidad gradualmente evita que el sistema nervioso permanezca en modo de protección. El equipo de rehabilitación del Dr. Jiménez utiliza movimientos funcionales tipo CrossFit una vez que el cuello está estable; los pacientes afirman que finalmente vuelven a sentirse "normales".
  8. Terapia con láser de luz roja/baja intensidad
    La aplicación de luz roja e infrarroja cercana en longitudes de onda específicas sobre el cráneo y el cuello reduce la inflamación cerebral y acelera la curación del tejido nervioso. Las clínicas que utilizan este método experimentan una recuperación más rápida del síndrome postraumático cerebral.
  9. Atención plena y biorretroalimentación de la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC)
    Las aplicaciones y los pequeños sensores pectorales enseñan a las personas a aumentar su tono vagal en cuestión de minutos al día. Los valores más altos de variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) se asocian directamente con menores niveles de dolor y ansiedad (Silverberg et al., 2025).

Cuando se combinan estos tratamientos —como hacen precisamente las clínicas de medicina funcional y neurología quiropráctica— los resultados se acumulan rápidamente. Según la experiencia del Dr. Jiménez, la mayoría de los pacientes logran una mejoría del 50 al 80 % en los síntomas somatoviscerales en un plazo de 8 a 12 semanas al seguir un programa integral cerebro-cuerpo (Jiménez, 2024b).

Ejemplo de cuestionario sobre síntomas de traumatismo craneoencefálico

Cómo los tratamientos mejoran el sistema nervioso central y el tono vagal

Estas terapias regeneran el SNC al reducir la actividad nerviosa. Los ajustes mejoran el flujo sanguíneo cerebral, favoreciendo la reparación (Masarsky & Todres-Masarsky, 2001). Además, estimulan el tono vagal mediante ejercicios cervicales, disminuyen la frecuencia cardíaca y facilitan la digestión.

Una mejor comunicación entre cerebro y cuerpo se produce cuando los músculos somáticos se relajan y los sistemas autónomos se equilibran. Esto reduce síntomas como las náuseas o la ansiedad. Investigaciones preliminares muestran que la quiropráctica aumenta la actividad vagal, lo que se relaciona con una menor inflamación (Goetz et al., 2021, citado en Momentum Chiropractic, 2025).

Según las observaciones del Dr. Jiménez, los pacientes con tono vagal bajo después de una lesión muestran mejoras en la variabilidad de la frecuencia cardíaca después de los ajustes, lo que mejora la calma general (Jiménez, 2024a).

Mejora de los sistemas somático y autónomo mediante una mejor comunicación

La comunicación restablecida implica que el control somático (muscular) se armoniza con el sistema nervioso autónomo (orgánico). Tratamientos como el yoga fomentan esto al sincronizar la respiración con los movimientos, fortaleciendo las señales del nervio vago. Con el tiempo, se maneja mejor el estrés y se presentan menos brotes.

El programa de rehabilitación CrossFit del Dr. Jiménez combina movimiento con ajustes, ayudando a los pacientes a recuperar sus rutinas (Jiménez, 2024b). Este cambio holístico transforma el modo de supervivencia en un estado de bienestar integral.

Conclusión: Recuperando el equilibrio entre mente y cuerpo

Un traumatismo craneoencefálico puede sentirse como si se rompieran los cables invisibles que mantienen la comunicación fluida entre el cerebro y el cuerpo. El resultado —trastornos somatoviscerales— puede convertir las tareas cotidianas más sencillas en batallas extenuantes. Pero el mismo sistema nervioso afectado también está diseñado para sanar.

La ciencia y la práctica clínica demuestran que los métodos suaves y sin medicamentos —como la quiropráctica, los ejercicios para el nervio vago, una alimentación saludable, la acupuntura y el movimiento específico— pueden reducir el dolor, calmar el sistema digestivo, estabilizar el ritmo cardíaco y despejar la mente. Miles de personas a quienes les dijeron «tendrás que vivir con ello» ahora disfrutan de una vida activa y plena porque abordaron la conexión entre la mente y el cuerpo en lugar de solo enmascarar los síntomas.

Si usted o un ser querido aún sufre molestias semanas, meses o años después de un traumatismo craneoencefálico, sepa esto: la recuperación es posible. Comience con lo básico: respiración profunda, cuidado suave del cuello y reducción de alimentos inflamatorios. Luego, consulte con un profesional de la salud que comprenda los reflejos somatoviscerales y el nervio vago. El cuerpo desea sanar; solo necesita la guía adecuada.

No tienes por qué quedarte estancado. La conexión cerebro-cuerpo que resultó dañada puede fortalecerse aún más.

Referencias

Descargo de responsabilidad

Descargo de responsabilidad general, licencias y certificaciones de la junta *

Alcance de la práctica profesional *

La información aquí contenida en "Métodos de tratamiento del trastorno somatovisceral para traumatismos craneoencefálicos" no pretende reemplazar una relación personal con un profesional de la salud calificado o un médico con licencia y no es un consejo médico. Lo alentamos a que tome decisiones de atención médica basadas en su investigación y asociación con un profesional de la salud calificado.

Información del blog y debates sobre el alcance

Bienvenido a la Clínica de Bienestar y Atención de Lesiones Premier de El Paso y al Blog de Bienestar, donde el Dr. Alex Jiménez, DC, FNP-C, un médico certificado por la junta en varios estados Enfermera de Medicina Familiar (FNP-BC) y Quiropráctica (DC)Presenta información sobre cómo nuestro equipo multidisciplinario se dedica a la sanación holística y la atención personalizada. Nuestra práctica se alinea con protocolos de tratamiento basados ​​en la evidencia, inspirados en los principios de la medicina integrativa, similares a los de este sitio web y a los de nuestra práctica familiar. chiromed.com sitio, centrado en restaurar naturalmente la salud de pacientes de todas las edades.

Nuestras áreas de práctica multidisciplinaria incluyen  Bienestar y Nutrición, Dolor crónico, Personal Lesión., Cuidado de accidentes automovilísticos, lesiones de trabajo, Lesión de espalda baja Dolor de espalda, Dolor de cuello, dolores de cabeza por migraña, lesiones deportivas, Ciática Severa, Escoliosis, hernias discales complejas, Fibromialgia, Dolor crónico, lesiones complejas, Manejo del estrés, tratamientos de medicina funcional, y protocolos de atención dentro del alcance.

Nuestro alcance informativo Es multidisciplinario, se centra en la medicina musculoesquelética y física, el bienestar y contribuye a la etiología. alteraciones viscerosomáticas Dentro de presentaciones clínicas, dinámicas clínicas reflejas somatoviscerales asociadas, complejos de subluxación, problemas de salud sensibles y artículos, temas y discusiones de medicina funcional.

Brindamos y presentamos colaboración clínica Con especialistas de diversas disciplinas. Cada especialista se rige por su ámbito de práctica profesional y la jurisdicción donde está colegiado. Utilizamos protocolos de salud y bienestar funcional para tratar y apoyar la atención de lesiones o trastornos musculoesqueléticos.

Nuestros videos, publicaciones, temas y conocimientos abordan cuestiones y asuntos clínicos que están relacionados directa o indirectamente con nuestro ámbito de práctica clínica.

Nuestra oficina ha realizado un esfuerzo razonable para proporcionar citas de apoyo y ha identificado estudios de investigación relevantes que respaldan nuestras publicaciones. Proporcionamos copias de estudios de investigación de respaldo a pedido de las juntas reguladoras y del público.

Entendemos que cubrimos asuntos que requieren una explicación adicional de cómo pueden ayudar en un plan de atención o protocolo de tratamiento en particular; por lo tanto, para analizar más a fondo el tema anterior, no dude en preguntar. Dr. Alex Jiménez, DC, APRN, FNP-BC, o ponte en contacto con nosotros en contact@setupad.com. 915-850-0900.

Estamos aquí para ayudarlo a usted y a su familia.

Bendiciones

El Dr. Alex Jimenez corriente continua MSACP, Enfermera practicante, enfermera practicante certificada-BC*, CCCT, IFMCP, CFMP, ATN

email: coach@elpasomedicinafuncional.com

Licencias multidisciplinarias y certificaciones de la junta:

Con licencia como Doctor en Quiropráctica (DC) en
Texas & New Mexico*
Licencia de Texas DC n.°: TX5807, verificada: TX5807
Licencia de Nuevo México DC n.°: NM-DC2182, verificada: NM-DC2182

Multi-Estado Enfermera Registrada de Práctica Avanzada (APRN*) en Texas y varios estados 
Multiestado Compact Licencia APRN con endoso (42 estados)
Licencia APRN de Texas n.° 1191402, verificada: 1191402*
Licencia APRN de Florida n.° 11043890, verificada:  APRN11043890 *
Licencia de Colorado n.°: C-APN.0105610-C-NP, verificada: C-APN.0105610-C-NP
Licencia de Nueva York n.°: N25929, verificada N25929

Enlace de verificación de licencia: Verificador de licencias de Nursys
*Autoridad prescriptiva autorizada

ANCC FNP-BC: Enfermera practicante certificada por la junta*
Estado compacto: Licencia multiestatal: Autorizado para ejercer en 40 Estados*

Graduado con honores: ICHS: MSN-FNP (Programa de enfermera practicante familiar)
Título concedido. Máster en Medicina Familiar (MSN) (Cum Laude)


Dr. Alex Jiménez, DC, APRN, FNP-BC*, CFMP, IFMCP, ATN, CCST

Mi tarjeta de presentación digital

 

Licencias y certificaciones de la junta:

DC: Doctor en Quiropráctica
APRNP: Enfermera registrada de práctica avanzada 
FNP-BC: Especialización en Medicina Familiar (Certificación Multiestatal)
RN: Enfermero/a registrado/a (licencia compacta multiestatal)
CFMP: Proveedor certificado de medicina funcional
MSN-FNP: Maestría en Ciencias en Medicina Familiar
MSACP: Maestría en Ciencias en Práctica Clínica Avanzada
IFMCP: Instituto de Medicina Funcional
CCST: Quiropráctico certificado en trauma espinal
ATN: Neutrogenómica Traslacional Avanzada

Membresías y asociaciones:

TCA: Asociación Quiropráctica de Texas: ID de miembro: 104311
AANP: Asociación Estadounidense de Enfermeras Practicantes: ID de miembro: 2198960
ANA: Asociación Estadounidense de Enfermeras: ID de miembro: 06458222 (Distrito TX01)
TNA: Asociación de Enfermeras de Texas: ID de miembro: 06458222

NIF: 1205907805

Identificador Nacional de Proveedor

Primary Taxonomy Taxonomía seleccionada Estado Número de licencia
No 111N00000X - Quiropráctico NM DC2182
111N00000X - Quiropráctico TX DC5807
363LF0000X - Enfermera practicante - Familia TX 1191402
363LF0000X - Enfermera practicante - Familia FL 11043890
363LF0000X - Enfermera practicante - Familia CO C-APN.0105610-C-NP
363LF0000X - Enfermera practicante - Familia NY N25929

 

Dr. Alex Jiménez, DC, APRN, FNP-BC*, CFMP, IFMCP, ATN, CCST
Mi tarjeta de presentación digital



Descargo de responsabilidad

Descargo de responsabilidad general, licencias y certificaciones de la junta *

Alcance de la práctica profesional *

La información aquí contenida en "Métodos de tratamiento del trastorno somatovisceral para traumatismos craneoencefálicos" no pretende reemplazar una relación personal con un profesional de la salud calificado o un médico con licencia y no es un consejo médico. Lo alentamos a que tome decisiones de atención médica basadas en su investigación y asociación con un profesional de la salud calificado.

Información del blog y debates sobre el alcance

Bienvenido a la Clínica de Bienestar y Atención de Lesiones Premier de El Paso y al Blog de Bienestar, donde el Dr. Alex Jiménez, DC, FNP-C, un médico certificado por la junta en varios estados Enfermera de Medicina Familiar (FNP-BC) y Quiropráctica (DC)Presenta información sobre cómo nuestro equipo multidisciplinario se dedica a la sanación holística y la atención personalizada. Nuestra práctica se alinea con protocolos de tratamiento basados ​​en la evidencia, inspirados en los principios de la medicina integrativa, similares a los de este sitio web y a los de nuestra práctica familiar. chiromed.com sitio, centrado en restaurar naturalmente la salud de pacientes de todas las edades.

Nuestras áreas de práctica multidisciplinaria incluyen  Bienestar y Nutrición, Dolor crónico, Personal Lesión., Cuidado de accidentes automovilísticos, lesiones de trabajo, Lesión de espalda baja Dolor de espalda, Dolor de cuello, dolores de cabeza por migraña, lesiones deportivas, Ciática Severa, Escoliosis, hernias discales complejas, Fibromialgia, Dolor crónico, lesiones complejas, Manejo del estrés, tratamientos de medicina funcional, y protocolos de atención dentro del alcance.

Nuestro alcance informativo Es multidisciplinario, se centra en la medicina musculoesquelética y física, el bienestar y contribuye a la etiología. alteraciones viscerosomáticas Dentro de presentaciones clínicas, dinámicas clínicas reflejas somatoviscerales asociadas, complejos de subluxación, problemas de salud sensibles y artículos, temas y discusiones de medicina funcional.

Brindamos y presentamos colaboración clínica Con especialistas de diversas disciplinas. Cada especialista se rige por su ámbito de práctica profesional y la jurisdicción donde está colegiado. Utilizamos protocolos de salud y bienestar funcional para tratar y apoyar la atención de lesiones o trastornos musculoesqueléticos.

Nuestros videos, publicaciones, temas y conocimientos abordan cuestiones y asuntos clínicos que están relacionados directa o indirectamente con nuestro ámbito de práctica clínica.

Nuestra oficina ha realizado un esfuerzo razonable para proporcionar citas de apoyo y ha identificado estudios de investigación relevantes que respaldan nuestras publicaciones. Proporcionamos copias de estudios de investigación de respaldo a pedido de las juntas reguladoras y del público.

Entendemos que cubrimos asuntos que requieren una explicación adicional de cómo pueden ayudar en un plan de atención o protocolo de tratamiento en particular; por lo tanto, para analizar más a fondo el tema anterior, no dude en preguntar. Dr. Alex Jiménez, DC, APRN, FNP-BC, o ponte en contacto con nosotros en contact@setupad.com. 915-850-0900.

Estamos aquí para ayudarlo a usted y a su familia.

Bendiciones

El Dr. Alex Jimenez corriente continua MSACP, Enfermera practicante, enfermera practicante certificada-BC*, CCCT, IFMCP, CFMP, ATN

email: coach@elpasomedicinafuncional.com

Licencias multidisciplinarias y certificaciones de la junta:

Con licencia como Doctor en Quiropráctica (DC) en
Texas & New Mexico*
Licencia de Texas DC n.°: TX5807, verificada: TX5807
Licencia de Nuevo México DC n.°: NM-DC2182, verificada: NM-DC2182

Multi-Estado Enfermera Registrada de Práctica Avanzada (APRN*) en Texas y varios estados 
Multiestado Compact Licencia APRN con endoso (42 estados)
Licencia APRN de Texas n.° 1191402, verificada: 1191402*
Licencia APRN de Florida n.° 11043890, verificada:  APRN11043890 *
Licencia de Colorado n.°: C-APN.0105610-C-NP, verificada: C-APN.0105610-C-NP
Licencia de Nueva York n.°: N25929, verificada N25929

Enlace de verificación de licencia: Verificador de licencias de Nursys
*Autoridad prescriptiva autorizada

ANCC FNP-BC: Enfermera practicante certificada por la junta*
Estado compacto: Licencia multiestatal: Autorizado para ejercer en 40 Estados*

Graduado con honores: ICHS: MSN-FNP (Programa de enfermera practicante familiar)
Título concedido. Máster en Medicina Familiar (MSN) (Cum Laude)


Dr. Alex Jiménez, DC, APRN, FNP-BC*, CFMP, IFMCP, ATN, CCST

Mi tarjeta de presentación digital

 

Licencias y certificaciones de la junta:

DC: Doctor en Quiropráctica
APRNP: Enfermera registrada de práctica avanzada 
FNP-BC: Especialización en Medicina Familiar (Certificación Multiestatal)
RN: Enfermero/a registrado/a (licencia compacta multiestatal)
CFMP: Proveedor certificado de medicina funcional
MSN-FNP: Maestría en Ciencias en Medicina Familiar
MSACP: Maestría en Ciencias en Práctica Clínica Avanzada
IFMCP: Instituto de Medicina Funcional
CCST: Quiropráctico certificado en trauma espinal
ATN: Neutrogenómica Traslacional Avanzada

Membresías y asociaciones:

TCA: Asociación Quiropráctica de Texas: ID de miembro: 104311
AANP: Asociación Estadounidense de Enfermeras Practicantes: ID de miembro: 2198960
ANA: Asociación Estadounidense de Enfermeras: ID de miembro: 06458222 (Distrito TX01)
TNA: Asociación de Enfermeras de Texas: ID de miembro: 06458222

NIF: 1205907805

Identificador Nacional de Proveedor

Primary Taxonomy Taxonomía seleccionada Estado Número de licencia
No 111N00000X - Quiropráctico NM DC2182
111N00000X - Quiropráctico TX DC5807
363LF0000X - Enfermera practicante - Familia TX 1191402
363LF0000X - Enfermera practicante - Familia FL 11043890
363LF0000X - Enfermera practicante - Familia CO C-APN.0105610-C-NP
363LF0000X - Enfermera practicante - Familia NY N25929

 

Dr. Alex Jiménez, DC, APRN, FNP-BC*, CFMP, IFMCP, ATN, CCST
Mi tarjeta de presentación digital